Turbo: Recreando la memoria | Casas de la Verdad con Sentido | Comisión de la Verdad

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Recreando la memoria desde las realidades territoriales de Turbo

Conocer la experiencia

Turbo: Recreando la memoria

El Golfo de Urabá es el extremo sur del mar Caribe que penetra el territorio de Colombia en límites con Panamá. Fue la primera zona en tierra firme de América donde los españoles llegaron, pero fueron repelidos con tal ferocidad, que el río Atrato estuvo prohibido para los colonos por más de dos siglos. Solo hasta el siglo XVIII se inició la colonización del Atrato, rico en minas de oro, razón por la cual muchos esclavos africanos fueron llevados a la zona en ese periodo. En el siglo XIX se construyó el puerto de Turbo, a mitad de camino entre Quibdó, centro de la explotación minera, y Cartagena, el polo económico y cultural.

El nombre Urabá también se le da la costa oriental del golfo, que es jurisdicción del departamento de Antioquia, mientras que a la costa occidental se le llama el Darién y pertenece al Chocó. Turbo es la ciudad y centro económico más importante, tanto para la región del Urabá antioqueño, como para el Darién chocoano, así como para el Bajo Atrato, que desemboca precisamente en territorio del Distrito de Turbo.

Los habitantes de Turbo son principalmente afrodescendientes, siete de cada diez habitantes de la región se identifican en este grupo social. Aunque en el distrito de Turbo se han presentado hechos de violencia, la ciudad portuaria ha sido sobre todo receptora de desplazados de toda la región de Urabá, pero también del Darién y del Bajo Atrato, por ello muchos de sus habitantes son víctimas del conflicto armado.

Las comunidades afrodescendientes han desarrollado a lo largo de muchos años de guerra, formas no violentas de enfrentarla. La unidad de la familia y el apoyo incluso de los parientes lejanos, los conocimientos ancestrales de la cultura afro, sus creencias espirituales, así como los procesos organizativos, el liderazgo dentro de las comunidades e incluso la obstinación de permanecer en el territorio, les ha ayudado a las comunidades negras a enfrentar las atrocidades de la guerra.

El proyecto Recreando la memoria desde las realidades territoriales de Turbo, fue la experiencia de Casas de la verdad con sentido para el puerto antioqueño en 2021. El grupo de participantes incluyó 65 personas, dentro de las que se encontraban niños, niñas, jóvenes, adultos mayores, mujeres, comunidad LGBTI y población afrodescendiente. Todo lo anterior, incluyó otros actores activos en el proceso, como lo fueron docentes, cultores y matronas.

El proyecto fue liderado por la Corporación Buena Vibra, con el apoyo de la Red de Mujeres Afrocolombianas Kambirí y Cuarto Creciente, entidad cultural que trabaja en teatro. Igualmente contó con la activa participación de autoridades distritales como el Programa Mujer y Familia de la Secretaría de Inclusión Social y la Casa de la Cultura del Distrito de Turbo, así como la Institución Educativa Turbo.

El proyecto permitió construir diálogo social. Las matronas, abuelas de la comunidad afro, les recordaron a las personas que hicieron parte del proyecto, la importancia de la unidad familiar. Igualmente, les mostraron cómo la gastronomía, la medicina tradicional, los saberes de la partería y espiritualidad ancestral del pueblo negro, son herramientas que permiten ser resistentes y resilientes a la guerra, así como al abandono estatal de los territorios.

Los jóvenes comprendieron la importancia de la herencia cultural que recibieron de sus ancestros, aunque también se dieron cuenta de que aún no conocen buena parte de ese legado. Asimismo, identificaron el reto de manejar su tiempo libre de manera responsable, ligado a prácticas culturales y deportivas que les alejen de la violencia.

Muchas de las personas jóvenes que participaron del proyecto no sufrieron directamente la guerra, pero sus familias sí. Muchas llegaron a Turbo desplazadas por la guerra, después de haber perdido todo lo que tenían, con frecuencia también a seres queridos. Estas personas jóvenes descubrieron que no conocían toda la verdad sobre los padecimientos que pasaron sus familias y comunidades en el conflicto, lo cual los llevó a interesarse más en el Sistema Integral pata la Paz, para poder participar activamente de la búsqueda de una paz estable y duradera.

Los y las docentes se dieron cuenta que su conocimiento sobre el tema es limitado y que con frecuencia las actividades pedagógicas que se hacen desde diferentes cátedras no se complementan entre sí, por eso propusieron convertir los temas de paz en un eje transversal de la educación en el Distrito de Turbo.

Todas las personas que participaron en el proyecto firmaron un manifiesto, donde solicitan que las actividades relacionadas con la búsqueda de la paz tengan permanencia en su territorio, se vinculen entre sí y se pueda hacer seguimiento a su avance.

El proyecto realizó seis laboratorios de creación en áreas de teatro, música y pintura cada uno contando con un cultor especializado y un grupo de participantes vinculado en la expresión artística de interés.

Como resultado del laboratorio de pintura, en el evento de cierre se hizo la presentación oficial de un mural que representa la importancia del relevo intergeneracional y la unión de la comunidad en el legado cultural.

Después, el grupo Generación Teatro, semillero artístico surgido del proyecto, presentó el performance Momentos, una obra en la que se representó la historia de una abuela que celebra el cumpleaños de su nieta obsequiándole un álbum de fotos, representadas en los cuerpos de los actores, que cuentan diversos momentos de la historia de la región. En este grupo participaron las matronas y otras personas que hicieron parte del proyecto.

No podía faltar el bullerengue, el mágico ritmo de los tambores que recuerda a las personas que participan que somos del Urabá. El bullerengue es el canto que alegra en los momentos de felicidad y que acoge cuando llega la tristeza.

El bullerengue ya había sido protagonista del proyecto Sonidos y palabras para curar el alma en Apartadó y en el proceso de Turbo se vuelve a mostrar como uno de los componentes fundamentales de la identidad de las gentes de Urabá.

Quienes participaron del proyecto Recreando la memoria desde las realidades territoriales del Distrito de Turbo , pudieron reconocer que desde el arte se pueden afrontar situaciones adversas, porque con la creación artística se pronuncia, se comunica, se visibiliza, se denuncia, se exige, se protesta, se reivindica, se libera y se sana.

El Urabá, el Darién y el bajo Atrato son una zona unida por las aguas del Atrato que se funden en el Caribe, por la cultura afro que desde el litoral penetra en las selvas del Chocó y por una historia común de racismo, exclusión y violencia. Este proyecto, como otros procesos que la Estrategia artística y cultural de la Comisión de la Verdad ha realizado en región de Urabá, les permitió a sus participantes encontrar caminos, a través del arte y la cultura, para identificar y fortalecer los elementos de la tradición que les han permitido mantenerse y sobrevivir, al tiempo que reconocieron mecanismos que les permitirán integrarse desde su diversidad a un país que pretende despertar de la pesadilla de la guerra.

Organizaciones participantes

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